Definimos públicos, propuesta de valor, contenidos, funcionalidades y conversiones antes de diseñar pantallas. Así cada sección tiene una función y el proyecto evita crecer alrededor de preferencias aisladas.
La arquitectura conecta servicios, casos, recursos y llamadas a la acción. El resultado es una experiencia coherente para el usuario y una base clara para posicionamiento, pauta y medición.
Arquitectura y alcance funcional
Prototipo UX/UI antes del desarrollo
Contenido orientado a decisiones
Formularios y canales de contacto medibles